domingo 14 de junio de 2009

¿Crisis en el leonesismo?

¿Se puede desunir el leonesismo?

La respuesta es no, porque el leonesismo esta ya definido:

2. Amor o apego a las cosas características o típicas de la región leonesa.

Por tanto, lo que busca es la región leonesa. Quien busque algo diferente a esto (ya sea por interés propio, por que ha tirado la toalla, por oportunismo,...) no es leonesismo. No se lo que será, pero leonesismo no.

O todo o nada
O toda la región leonesa o nada
Salamanca, Zamora, León

PD: Aunque el leonesismo es básicamente un regionalismo, el leonsismo está implicitamente incluido en el independentismo. No se imposibilitan.

Por que el regionalismo no aboga por un estamento de gobierno concreto, sino por unas vinculaciones sentimentales a un territorio definido, ya se busque una autonomía en una gobierno democrático, una nacionalidad en un monarquía parlamentaria, un estado en una república federal, una nación republicana independiente, etc.

A mayores, lo que sea, pero a menores, nada de nada. Una región. O todo a nada.


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sábado 13 de junio de 2009

Ideas para animar el leonesismo

Hay mil y una posibilidades, pero la cuestión no es de ideas, sino de manos para realizarlas. Pero siendo breve y conciso propondremos algunas:

0. Tiene que reafirmarse que es el leonesismo y diferenciarlo de provincionalismos norteños. Por eso es necesario hacer recordar lo más posible la definición de la RAE:
Leonesismo.
1. m. Locución, giro o modo de hablar propio de los leoneses.
2. m. Amor o apego a las cosas características o típicas de la región leonesa.

1. No puede haber una única idea ni una única solución. Ya se sabe, al que destaque se le compra o se le corta la cabeza.

2. Una página web que sirva como medio de comunicación, unificando las noticias de la región, a modo de agregador de noticias. Podría ser un panel con cuatro columnas: Salamanca, Zamora, León y Región Leonesa. Uno podría comparar las provincias entre si así como ver temas generales de la región. Así mismo este sistema se alimentaria de los blogs, videoblogs y foros. Por tanto, es totalmente IMPENSABLE eliminarlos, son los que dan la vida al leonesismo de base. Crear un gran medio de comunicación sería genial, pero acabaría por aliarse con el dinero.

3. Reclamar la región leonesa en cada error/falsedad/manipulación encontrada en la red a través de comentarios y enlistarlo en una página web/blog.

4. Fomentar el merchandasing de productos de la Región Leonesa. Camisetas, pegatinas, banderas, libretas, cuadernos, etc en donde se vea claramente la región y las provincias que la componen.

5. Hacer un listado de fechas o eventos a recordar. En esos días (no más de 4 o 5) fomentar la puesta de banderas e insignias en los balcones, terrazas y coches.

6. Hacer entender a las empresas que el concepto regional de lo leonés es un posible nuevo mercado. No es decisivo a nivel global o nacional, pero si en lo local. Sería el crecieminto perfecto: lo local a lo regional.

7. Desenlazar la idea inculcada de leonesismo como algo político, y no como algo transversal y territorial. Asociaciones culturales pero con delimitación regional. Por ejemplo Asociación de Amas de Casa de la Región Leonesa, Colectivo de Gays y Lesbianas de la Región Leonesa, Federación de Asociaciones Belenistas del Reino de León, Ecologistas en Acción de la Región Leonesa, Comisiones Obreras de la Región Leonesa, Federación de Parados de la región Leonesa,...

8. Centrarse en una terminología y territorialidad clara. Tener una misma palabra (y por tanto gentilicios iguales) para llamar a una ciudad, un reino, una corona, una región, un autonomía o un país da más que problemas. Pero si ha ello le sumamos que los límites de los mismos no son coincidentes, más todavía. Así pues, si usamos la misma palabra, adjetivémosla siempre o pongámosle complementos de lugar, pero no equivoquemos al receptor del mensaje. Así mismo indiquemos lo más posible, ya sea gráficamente o con palabras, que provincias la componen.

9. Frente a términos que pueden implicar (falsas) connotaciones separatistas, proponemos el uso de 'región leonesa'. No por estar en contra del termino comúnmente aceptado para definirla (País Leonés) sino porque el mensaje requiere necesariamente de otra explicación posterior. Así mismo, la vigencia de la región leonesa, es como poco de 200 años (si contamos sólo lo meramente legal, ya que como concepto geográfico tendría bastantes más), frente a los 30 de la mencionada denominación. A su vez, este concepto, admite, a modo de capas de cebollas, superponerle cualquier tipo de nueva entidad suprarregional, quedando siempre la base. Como bien se dice en la definición de leonesismo, tiene origen en el 'amor y sentimiento a la región leonesa', esté englobada donde esté englobada, pero NUNCA subdividida ni olvidada.

10. Aunque no está completamente asumido, ni entra en la definición de leonesismo, se puede entender como vinculado a él. Es la recuperación de las señas de indentidad territoriales a traves de las comarcas tradicionales. De ahí que varias propuestas leonesistas propugnen su puesta en valor. Sería una manera de incentivar la presencia de instituciones en el campo, de evitar la contínua despoblación y el galopante desequilibrio con las capitales provinciales (problemática campo-ciudad, urbano-rural, moderno-anquilosado). Se recupería además la hsitoria y patrimonio de cada comarca y la relación entre ellas, fomentando nuevas redes y nodos que van más alla de los límites provinciales. Un listado preciso no existe, pero si diferentes estudios o iniciativas. Identificarlas y ponerlas en funcionamiento podría dinamizar el proceso regional.

11. Finalmente, la que sería la idea general de todo: la creatividad. Poner en funcionamiento las cabezas y disponerlas hacia un objetivo común: el leonesismo. Cada cual con sus gustos, cada cual con su ideología, pero siempre valorando el mismo territorio, aportando soluciones, imágenes, pinturas, esculturas, literaturas, fotografias, investigaciones, análisis, etc.


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viernes 12 de junio de 2009

Regionalismo VS nacionalismo

Desde nuestro colectivo expresamos abiertamente nuestro sentimiento hacia un territorio, entendiendo como tal el afecto, cariño, y devoción por una región natural, histórica y cultural concreta. Una idea que sólo premia lo mejor para nuestra tierra y todos aquellos que viven en ella. Este sentimiento es común a cualquiera que sienta lo mismo por un área o territorio. Éste será el que prima sobre el resto de los valores territoriales.

Dependiendo de en que grado y medida, se han definido unos y otros adjetivos, pero en el fondo son iguales. La cuestión es si esos sentimientos se ponen en valor por si mismos, o necesitan de otro agente. De ahí que el sentimiento es la contra a otro estamento o demarcación territorial.

En nuestro estado, el oficialmente llamado Reino de España, desde hace algún tiempo, tener sentimientos hacia una tierra, hacia un territorio supra-municipal, está mal visto. Se recela de cualquier idea que supone un amor por algo nacional. El nacionalismo español imperante vincula una serie de premisas tergiversadas como verdad universal:

1. España es una. Según esto, aa nación es un todo, no es la suma de partes, sino el tímido desglose en las autonomías, permitido desde el centralismo madrileño. Cuando, como todo el mundo sabe, es la gente la que tiene el derecho. Es a su vez, la historia la que explica la formación por unión, que NO FUSIÓN, de los diferentes territorios. Se pretende hacer ver que la división autonómica viene desde arriba, cuando viene desde el pueblo, la historia y los territorios naturales. Un ejemplo de como se organizaba antiguamente el territorio hispánico está en la actual Unión Europea: las partes no pierden la identidad, y con su sumatorio todos salen ganando. Si algo dejara de hacerlo, está clara la lógica y razonada solución

2. España es la constitución. La constitución de 1978 marca el referente de la España contemporánea. Como tal, fue un punto de inflexión en la cual se ponen una serie de condiciones en las que todo el mundo está de acuerdo. Pero la constitución es un documento vivo. No es eterno ni perfecto, y se puede ir mejorando. A su vez, se ha fomentado la idea de que con ella llega el actual sistema territorial. Falso como bien ya sabéis, pues nunca se menciona la disposición, el número ni la estructura de las comunidades autónomas. Y cambiar el territorio significa ir en contra de la constitución, ir en contra de España

3. España es una bandera, un escudo y un rey. Bueno, el reino actual es una monarquía parlamentaria. Una monarquía no votada en referéndum, sino impuesta por el anterior jefe de estado, representante de un estado no democrático. Pasamos pues de un sistema democrático elegido por sufragio universal a un gobierno dictatorial que nos impone una monarquía que a su vez permite una democracia parlamentaria que se acaba convirtiendo en una sistema dual de partidos. En un periodo de al menos 80 años el concepto y sus símbolos, como se ve, han variado, y no por ello se es menos español.

Después de esta pequeña reflexión cabe plantearse la pregunta: ¿sirve de algo que digamos que somos regionalistas, si como hemos visto, chocamos de lleno contra sus máximas? ¿Sirve de algo decir que somos regionalistas, si la dualidad de partidos no me reconoce como tal y por tanto se nos tildará de corpúsculos, independentistas o locos? ¿Sirve de algo decir somos regionalistas, cuando la historia, la cultura, el territorio e incluso el denominado escudo nacional está de nuestra mano pero nos tildan de anti-españolistas? ¿Sirve de algo llamarse españolistas y regionalistas, si España no nos corresponde, nos ignora o nos insulta? ¿Pensar que es la administración autonómica la que nos vapulea no sería más que auto-engañarse puesto que la dualidad de partidos es estatal y por tanto con sede en Madrid, centro de España? ¿No es más fácil asumir que nosotros somos España, y por tanto, somo parte de ella, pero que si ella no nos quiere, nosotros tampoco la queremos a ella? ¿No es más fácil pensar que esto es un conjunto de iguales, pero que no hay nadie por encima ni por debajo? ¿No es, finalmente, lo más importante nuestra región y si el resto nos apoya, les respetamos, pero sino no? ¿No es lo más importante pues luchar por ella, ya sea a través de asociaciones, movimientos, regionalismos, federaciones, independentismos, etc, porque lo que nosotros más queremos es nuestra región, y ya luego contaremos con aquellos que nos apoyen y/o que nos respeten?

Porque una cosa está clara, decir que a uno no le gusta el pan y seguir comiéndolo, es como decir que soy español aunque España no me respete. Y el error, tal vez no es del pan, es decir, de España, sino de quienes la administran, del nacionalismo español y, como no, de cada uno. Así pues di que eres Español, pero de una España que te respete, y si la actual no lo hace, dilo también.

Comunidad de Castilla

Respondiendo a una entrada en el blog republicano sobr ela posibilidad de formar una macro Comunidad de Castilla

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"Por partes.

1. Castilla una, pues si.

Así ya solucionas por fin todos los problemas autonómicos que por el centro peninsular se dan. Ahora bien,¿que es Castilla? Pues poniéndonos en la justa medida, un reino, una corona (unión de reinos), por tanto un reino, y luego unas regiones con 'coletilla'. Unirlas seria lo adecuado, pero por desgracia en pleno medio está Madrid. Este problema, se solvento por los años preautonómicos aislando la provincia de Madrid de Castilla. Esto conllevo a crear dos medios cuerpos (al partir uno solo tenemos dos). Como de por si, no son suficientemente potentes, le anexionamos otros territorios, a los restos de la Castilla del norte la unimos con el Reino de León, y a los de Castilla sureña con el antiguo Reino de Toledo y/o la región natural de La Mancha. Porque decimos restos, porque no son exactamente ni los componentes de la corona ni del reino de Castilla, y mucho menos de las antiguas regiones con Castilla como coletilla. Porque, para no olvidar tampoco, Castilla la Vieja incluía a la provincia de Santander y a la provincia de Logroño y Castilla la Nueva tenia la provincia de Madrid.


2. "Históricamente, las tres comunidades que se mencionan en el título de este artículo, han formado parte de la llamada Corona de Castilla, junto a algunas más que no viene ahora al caso mencionar"

Hombre, 'que no viene al caso'. Ya hemos visto claramente como que si que es destacable mencionarlo. Hay que repasar la historia porque de ella venimos y en ella nos convertiremos. Y buscando en ella, se ve como Castilla es una cosa bien clara, pero que al final nadie decide a unir y mucho menos a decidir claramente cual és ¿porqué?



3. La razón es la falsa unidad y unicidad de la nación española.

Antiguamente nuestro concepto de país era otro. Un concepto de suma mas que un concepto de poder. El claro ejemplo podríamos tenerlo en la actual Unión Europea. Es un conjunto de países, un conjunto de tradiciones, de culturas y poblaciones que se unen pero que NO se FUSIONAN. Cada uno aporta lo mejor de si. Cada uno es un eslabón del total. Y no existe un total sin las partes. Al final es un componente recíproco, tanto vale Europa cuanto más valen sus integrantes. Si sus integrantes no valen nada o son menospreciados, el conjunto también lo hará. La épocas de las Españas (conjunto de regiones y pueblos) se tensionba y empezó haber una corriente de opinión que reinvindicaba un centralismo de ideas y de poder frente a los males de una economía pobre, el retraso en infraestructuras, el analfabetismo y el variable caciquismo territorial. En un principio fue una buena solución, pero el remedio acabó convirtiéndose en un nuevo mal. Los primeros intentos de autonomia son rechazados. Las periferias buscan notoriedad frente al creciente centralismo de la capital estatal. El interior contra el exterior, el centro contra la periferia. Se radicalizan las posturas, pasándose entonces de 'Las Españas' a las 'Las dos Españas'. En este momento se germina la falsa identificación de la Castilla agraria con todo el interior peninsular y, a su vez, éste con la auténtica y castiza identidad española. Esta radicalización se lleva hasta el extremismo ideológico y se produce la confrontación civil. Tras la guerra, la represión, la posguerra, la autarquia, los años de apertura, y la muerte del gobernante. Llegados a 1975 es la época de formar un nuevo mapa territorial. Todo el proceso histórico anterior está presente. Madrid, como eje estatal tiene que estar aislada. Se crea la región de Madrid. La posibilidad de unir Castilla por tanto se pierde. Las castillas huerfanas se las une con otras regiones, que hasta entonces tenían identidad y jurisdicción legal (desde 1833). Se crea entonces una nueva 'tierra de nadie'. Un territorio donde los sentimientos regionales están tergiversados, primándose un sentimiento nacional sobre el regional. Unos ámbitos capaces de servir materia prima y mano de obra al centro/capital/metrópolis/región de Madrid. Apoyándose en la generación de un falso castellanismo, en realidad españolismo, y se enfrente con la periferia, que ya reclama sus legítimas autonomías. Una dualidad, que además es aprovechada por los incipientes nacionalismos. Al final, de un territorio hispano cultural diverso y pluralista, se nos hace ver una triste monotonía dual: interior-exterior, pobres-ricos, derecha-izquierda, español-nacionalista.


4. Errores fundamentales en la estrategia.

Hubiera sido perfecta la táctica de no ser por los detalles:

a) A la Castilla dividida, se le segregan además Santander y Logroño. Los favores e intereses de lobbies de presión prevalecen sobre las entidades históricas y más lógicas territorialmente (Reino de León, Reino de Granada, Reino de Toledo y/o La Mancha).

b) Repetir el modelo centralista madrileño en cada comunidad, llevando el mismo problema en pequeño (Toledo, Sevilla, Valladolid, ...).

c) Unir eternos rivales y con historia, cultura y tradiciones diferentes (Reino de León el caso más claro).

d) Favorecer los movimientos pre-autonómicos acordes con la idea, pero los que nos que no lo eran, machacarlos y anularlos. Esto ocurrió en los inicios de los 80, pero ha continuado hasta hoy día. El motivo es la mentira de identificar el actual reparto autonómico con la constitución de 1978, y por tanto, cualquier cambio en el mismo, es anticonstitucional, y a la postre anti-éspañol.

e) La 'tierra de nadie', el interior esta formado por 3 ó 4 comunidades ,dos de ellas con los ámbitos más grandes de Europa, y por tanto inabarcables administrativamente. Pero sin embargo se permiten comunidades autónomas uniprovinciales nacidas de la nada histórica.

f) La creación de entidades sin historia previa necesita de encontrar bases históricas que las refuten y validen, frente a otras autonomías con peso histórico contrastado. Cuando dichas bases, como es obvio, no existen se crean, se inventan o se tergiversan.

g) Aún tras ser engañado, traicionado y aislado el pueblo se enfrenta a la decisión estatal. En estos caso, la administración alega 'cuestión de estado' y mediante Decreto Ley impone sus condiciones (el caso de León, de Segovia, y de alguna otra provincia del sur de España).

h) Una galopante despoblación desde la 'tierra de nadie' hasta los núcleos fuertes. En un primer momento a las capitales provinciales, luego a los centros auntonómicos y finalmente a Madrid. Un territorio interior extenso y cada vez más envejecido.

i) La megalópolis de Madrid asume la centralidad de las infraestructuras, no porque no existieran otras, sino porque favorece la eliminación de las que no pasan por ella (via del Norte, Via de la Plata, corredor de Aragón, etc). Esto conlleva más aislacionamiento en el interior.

j) Aunque ya hay mediano reparto territorial, los partidos estatales tienen sus sedes y centros de decisión en Madrid. Aún con una relativa subdivisión administrativa, finalmente son los grandes partidos los que siguen actuando y pensando igual. Es lo que lleva a opinar a mucha gente hay un único partido con dos corrientes de pensamiento, con las ideas básicas iguales y que hacen quorum a temas territoriales.

k) En definitiva: no contar con la gente."




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